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MISCELÁNEA POLÍTICA

MISCELÁNEA  POLÍTICA

-Artículo de opinión por José Luis Gómez Fernández

Las elecciones municipales y autonómicas de estos días pueden ser analizadas como predicciones de las generales; las cuales, por otra parte, nadie sabe a ciencia cierta si se adelantarán o retrasarán, porque las mentes de los políticos, siempre torticeras e interesadas, confunden al más pintado.

Lo que ya es un hecho es que el resultado en las urnas explica la explosión  de un sentimiento emocional más que una expresión de racionalidad, y me da en el olfato que se trata de una repetición histórica similar al año 36. ¿Es posible que ni siquiera de la historia hayamos aprendido?

Desde Cervantes, al menos, con D. Quijote y Sancho, el pueblo, pueblo, no ha variado ni un pelo su estirpe analfabeta. Lo mismo hace una cosa que la contraria, vota que no vota, se abstiene o protesta sin el más mínimo olfato de su determinación ante las urnas. Le preocupa más el mirar con que le miran que su propio mirar, su autonomía queda quebrada por la de los demás, y a veces hasta la minusvalía de los demás acrecienta su egolatría.

Es el último impulso visceral el que decide por él, y en cualquier caso esa decisión le individualiza personalmente.

Vete a ver qué lleva cada uno en el fondo de su mochila, no sólo en estos casos sino en la vida cotidiana.

La gente es muy complicada, y más cuando tratas de aunar voluntades para el bien de todos; (desde los griegos ése sería el fin de lo político: ponerse de acuerdo para gobernar y distribuir las viandas de la casa, del hogar, porque si del dicho al hecho sólo hay un trecho, ¿quién es capaz de medirlo con justeza, racionalidad, libertad e independencia?)

He aquí algo tan trascendente que todavía no he visto a ningún Parlamento abordar con contundencia la INDEPENDENCIA DE PODERES: legislativo, judicial y ejecutivo. La decepción política arranca de aquí, no de la corrupción. Es el Sistema el primer corruptor. Y se quedó tan ancho quien dijo “Montesquieu ha muerto”; cuyo nombre no quiero ni pronunciar, ni su pazguata voz  recordar.

Estos primeros socialistas y sus corruptelas (de Filesas, Malesas, Trampesas, Galesas  y un largo ecétera) tendieron las primeras alfombras de los despachos de las Administraciones Públicas teñidas de rojo, incluida la supresión de Inspectores públicos, sin importarles sus connivencias con la sucia política catalana, Pujoles incluidos, la saga familiar de acumulación de riqueza, con tal de prolongar su asiento en el poder.

Rajoy se halla involucrado en toda esta intrincada madeja, que nadie explica y todo el mundo intuye. Sentencias incumplidas y una obsesión catalanista en la lengua, torpe por otra parte en sus desinencias y su fonología.

Las cosas no parecen andar claras cuando el emprendedor chino en Madrid ha pedido la intervención del rey, Felipe VI, a fin de sopesar su decisión multimillonaria en Inmobiliaria.

Días antes de las elecciones la Banca Suiza insinuaba la legalidad de apertura de cuentas allí ante la debacle que podría producirse aquí con la presencia de una miscelánea de partidos que ha surgido de la protesta y el descontento social.

De momento, la prima de riesgo ya supera a la de Italia, el Ibes-35 ha bajado 5 puntos, y los inversores preparan las maletas a países más seguros.

El Tribunal Supremo ha sentenciado los desahucios. Colau quiere frenar la construcción de hoteles y multar a bancos que desahucien. Incluso el Mobile World Congress, cruceros que dejan buena pasta en la ciudad ve dudosa su presencia.

El disparate de “todos iguales” lleva ineludiblemente a cortar cabezas para que los altos no sobresalgan de los bajos, como en los capiruchos de las procesiones de Semana Santa.

Las compañías de agua, gas y electricidad serán llamadas a capítulo y se les exigirá tasas por ocupación de espacio público.

Y aquí todos iguales, que paguen los que puedan hacerlo, y los que no, transporte gratuito al menos hasta los 16 años. Aquí parece que la edad marca línea, como hizo el nefasto Zapatero con la ley del aborto y otras tantas majaderías como el Plan E y el arreglo y desarreglo de aceras a fin de dar la impresión de que no había paro, y, ¿aún no se le pide cuentas a este mentecato? Buena carrera se hace en política, cuando si además de esquilmar el país, te pasan una pensión vitalicia.

Bueno, y si pasamos a analizar lo que puede echársenos encima con esta panorámica de nuevos representantes, nos encontramos con la de dios es cristo.

La candidata de Ahora Madrid (Podemos) incluye en su programa electoral que la capital se convierta en «ciudad por el Comercio Justo», en un «municipio libre de transgénicos» en el que se impulsen redes vecinales y grupos de consumo de productos agroecológicos y se pongan en marcha.

Y otras lindezas como la implantación del “juez de paz de barrio” o acabar con los toros; hasta llegar al derecho de los animales por empeño.

Vamos a ir viendo qué ocurre a nuestro alrededor y cómo se van presentando las cartas de juego.

Sí echo de menos una luz, que nunca debiera apagarse, que nos acompañe a discernir lo racional de lo irracional, lo bueno de lo pernicioso, en el tortuoso y complejo mundo de la organización de la Polis (de la organización política) como ya hicieron los griegos para bien de la Civilización Occidental.

Hoy, podemos contar entre nosotros para tal empresa con  la FUNDACIÓN GUSTAVO BUENO y su FILOSOFÍA FRESCA  y aplicada a cada situación, como en su día lo pudo ser La Institución Libre de Enseñanza.

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CONTINUACIÓN DEL ARTÍCULO ANTERIOR, TITULADO “LAS IDEAS QUE PABLO IGLESIAS LLEVA EN LA MOCHILA”

CONTINUACIÓN DEL ARTÍCULO ANTERIOR, TITULADO “LAS IDEAS QUE PABLO IGLESIAS LLEVA EN LA MOCHILA”

-Artículo de opinicón por José Luis Gómez Fernández

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Vaya por delante el enlace de dicho artículo:

LAS IDEAS QUE PABLO IGLESIAS LLEVA EN LA MOCHILA

https://liebanizate.com/2015/04/27/las-ideas-que-pablo-iglesias-lleva-en-la-mochila/

Estos días y con motivo de las campañas electorales y tertulias televisivas se ha puesto de actualidad la mochila de Pablo Iglesias. A todo el mundo parece haberle hecho gracia la cosa, Me dan ganas de pedir “derechos de autor”.

Las recientes elecciones del Reino Unido y la victoria del partido conservador de Cameron parecen haber dado por finalizada la pesadilla que Europa estaba padeciendo en su cabeza.

Tengamos presente que la Unión Europea (UE) nació bajo la égida de un Gran Mercado. Y de hecho, los 28 países que lo configuran hoy no dejan de asombrarse cada vez que se convocan elecciones en el mapa europeo y se plantea la cuestión del euro. Pues, al Mercado de Valores, siempre atento a las divisas financieras, le va en ello la llave de la competencia frente a las monedas de la periferia. India y China, entre otros países, emergen en los mercados con una virulencia antes desconocida. Y ahora, se une Méjico por su geoestrategia y su competitividad en calidad y coste; ya se produce aquí con un 20% más barato y mejor calidad que China.

Los grandes inversores no saben a qué atenerse en medio de un cruce de caminos de ideas  políticas inverosímiles unas, utópicas otras y sorprendentes, todas, a la hora de la praxis política. “No es lo mismo predicar que dar trigo”, recuerda el dicho popular de raíces religiosas. Y esto es lo que está sucediendo en España ante la emergencia de partidos como Podemos, Ganemos, Perdemos o nos Jodemos.

La inversión se encuentra paralizada en estos momentos en nuestro país, y nadie lo explica. Los puestos  de trabajo no los crea ningún gobierno sino los empresarios.

Da vértigo oír en estos días las cosas que se atreven a decir en los mítines los ejercientes de la política en busca del voto.

“Es que yo soy marxista” decía uno (Carlos Carnicero) en su tertulia habitual de Intereconomía. “Es que el partido socialista es incompatible con la corrupción”, decía el 2º zapatero, Pedro Sánchez, sin la menor pizca de sonrojo ante la mayor corrupción de la historia (los eres). “Si queréis bienestar, votad al partido popular”, decía Rajoy con cara de autosatisfacción y narcisismo (con cinco millones de parados a la espalda).

Frases parecidas y deshilachadas se oyen todos los días entre los analistas políticos y periodistas. El ridículo no deja de proliferar a raudales semana tras semana.

Las ideas nunca son inocentes por más que aparenten serlo, unas se presentan en sociedad como cáscaras vacías, si bien con gusano dentro; otras están cargadas de odio y con munición destructiva. Por eso no pierdo la ocasión de recordar aquel 15-M que gestó la mochila de Pablo Iglesias.

Sus ideas, que se van haciendo más explícitas cada día, se reducen a un congelado de odios. Y no es porque la motivación de esa repulsa a los malos gobiernos y a los engendros  corruptores de la sociedad no se deje de compartir.  No, pero el odio por sí sólo no fundamenta  nada ni es una construcción  de nada. Sí es, sin embargo, una alarma y un aldabonazo,  como lo es  el dolor en una disfunción biológica.

En la biografía de Pablo Iglesias entran factores, como en la de todo el mundo, que diseñan lo que uno es por lo que uno fue. Este chaval, de 37 años, perteneció a Juventudes Comunistas y sus ideas motrices no han dejado de pivotar en torno a esa idea incluso en la Universidad Complutense, en donde ha armado pitotes en serie como el escrache a UPYD o la invasión de la Capilla universitaria.

Su laicismo lo exhibe allá por donde va; si pudiera, borraría de un plumazo hasta el Vaticano y sus  Iglesias cristianas, sin mostrar ni un pelo de contundencia con mezquitas ni con islamismos  yihadistas.

Tiene hechas declaraciones a los medios de comunicación de la más diversa índole. Y ninguna, para tirar cohetes en su favor para gobernar. Jubilación, sueldo de 650 e, cancelación deuda pública, desahucios, hipotecas, expropiaciones, impuestos a ricos (huida de empresas de este país, despidos masivos, ¿no cae en la cuenta?) eliminación de vallas en Ceuta y Melilla, libre circulación de inmigrantes, sin fronteras y sin expulsiones de los sin papeles.

Y, por si fuera poca la retahíla de concesiones o prohibiciones en su caso, ahí aparece, en el cuadro político de esta formación nada menos que el magistrado Carlos Jiménez Villarejo, confeso de tendencia comunista y propulsor pro-etarra del proceso de paz y el perdón de sus crímenes cuanto antes. Y todo, por la convivencia y la paz (la paz de los muertos, añado yo).

¡!!Proceso de paz!!!, zapaterismo de la más rancia especie. Hubo una vez un bobo en el gobierno que…hasta su bobería se travistió en solemnidad.

Con estos prolegómenos, ¿no creen que una formación de este jaez no tiene pase en política?

LA HONESTIDAD PROFESIONAL DE LA JUEZ ALAYA EN LA INVESTIGACIÓN DE LOS EXPEDIENTES DE REGULACIÓN DE EMPLEO (los ere)

LA HONESTIDAD PROFESIONAL DE LA JUEZ ALAYA EN LA INVESTIGACIÓN DE LOS EXPEDIENTES DE REGULACIÓN DE EMPLEO (los ere)

-Artículo de opinión de José Luis Gómez Fernández

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Juez Alaya. Fuente: libertaddigital

 

En la larga y ancha historia del trinque y de la sinvergonzonería, desde reyes a plebeyos, ricos y pobres, rinconetes y cortadillos, lazarillos y pícaros, piratas, bucaneros y salteadores de caminos el robo organizado, el desfalco, la estafa y el tráfico de influencias, en España nunca había ensuciado la cara de los ciudadanos, (antes súbditos, se decía) tuneando sus rostros como en esta ocasión: dineros públicos destinados a mejor causa (la formación  de los desempleados repartidos entre amiguetes y altos cargos de la Junta de Andalucía y administraciones públicas).

 

Amando de Miguel decía, en una tertulia televisiva, que aterra no ver a toda Andalucía en pie de guerra ante tanta injuria, desfachatez y humillación, añadiendo a continuación que el pueblo es tan borreguil y de tan baja estofa que perdona  y vuelve a votar a los ladrones y regidores si, al fin y al cabo, el que roba, reparte, y algo alcanza a su humilde condición de parado, y entonces hasta graciosamente se templan gaitas y envidiosamente se admira hasta a su camarada que tan pícaramente ha logrado amontonar dinero del fraude hasta para asar una vaca, como tan ingenuamente salió en todos los medios de comunicación. Este es el panorama de un pueblo que vota, que  dice ser demócrata “fundamentalista” y al mismo tiempo condesciende con la tropelía, la corruptela, la malversación, el tráfico, el dinero negro y lo que haga falta. “Si hay que ir, se va”…como dice el humorista Mota.

 

Y como mi propósito no es templar robos de unos o de otros, del norte o del sur, de ricos o pobres, del este o del oeste, de los Pujol, Bárcenas, Griñán o Chaves, ni de los Partidos azules o rojos, sino de la honestidad profesional de  la Juez Alaya en la investigación fraudulenta de Andalucía, me acabo de enterar de que va a ser sustituida por Mª Ángeles Núñez Bolaños, una mujer dedicada a la política de la familia. ¡!Menudo salto jurídico!!

 

Chocan estas cosas, cuando la misma Alaya, que había sido trasladada a la Audiencia Provincial de Sevilla, acababa de solicitar días antes una comisión de servicio para poder seguir con la compleja causa de los ere, después de cuatro años.

 

Y aquí, hay que plantarse y preguntar  sin complejos: ¿QUÉ ES LA JUSTICIA?, ¿cómo funciona?, qué estructura dinámica  alberga un texto jurídico en su interior, y qué papel juega el intérprete (juez, fiscal) si de una tendencia u otra se trata (jueces para la democracia, jueces de Francisco Vitoria, jueces del Foro independiente)?

 

Maquiavelo ya decía que la independencia de los tres poderes: el legislativo, el judicial y el ejecutivo atemperaría la JUSTICIA, aunque ésta no solvente plenamente “el dar a cada uno lo suyo”.

(continuará)

LAS IDEAS QUE PABLO IGLESIAS LLEVA EN LA MOCHILA

LAS IDEAS QUE PABLO IGLESIAS LLEVA EN LA MOCHILA

-Artículo de opinión de José Luis Gómez Fernández

 

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Pablo Iglesias interviniendo en un programa de Libertad Digital

 

 

Este muchacho durmió más de una noche en la Puerta del Sol, el 15-M, amparado por el Ministro del Interior, a la sazón A. Rubalcaba.

 

El partido socialista nunca se atrevió a disolver aquella acampada alegando males mayores, sin más explicación. La toma del Congreso y sus aledaños por esta gente empezaba a ser habitual.

 

Pablo Iglesias viene de ahí. Sus ideas, que se van haciendo más explícitas cada día, se reducen a un congelado de odios. Y no es porque la motivación de esa repulsa a los malos gobiernos y a los engendros  corruptores de la sociedad no se deje de compartir.  No, pero el odio por sí sólo no fundamenta  nada ni es una construcción  de nada. Sí es una alarma y un aldabonazo  como el dolor lo es de una disfunción biológica. Pero no olvidemos que los movimientos anárquicos de la historia empezaron por ahí, y se estancaron en eso, en anarquía, pesimismo, desolación y bancarrota. ¿Construyeron algo? Echemos un vistazo a todo el s. XIX y primer tercio del XX.

 

Pablo Iglesias ayer en la sexta, en esa entrevista  que daba la impresión de ser aséptica, incontaminada, invitando a participar al público en ella, decía que las socialdemocracias, todas, habían nacido del marxismo.  Y aquí entraríamos en debate. ¿Qué marxismo? Porque ni Marx fue marxista, ni hoy la historia marxista es unidimensional, como diría Marcuse. Hoy se halla sometida a revisión.

 

No hay dialéctica marxista ni historia de clases. Hay dialéctica de Estados e historia de relaciones sociales. O ¿es que, en el s. XXI, alguien, con un mínimo de lectura  y reflexión cree y acepta  la teoría marxista de Engels y Marx que atribuye a las técnicas de trabajo y producción como únicas relaciones sociales y económicas?

 

¿Se ha oído hablar a Pablo Iglesias de la doctrina política marxista desde su implantación en la URSS en 1917 con Lenin, y en 24, con Stalin y 100 millones de muertos?

 

¿Qué ideas lúcidas llevadas a la práctica le rondan en la cabeza a Pablo Iglesias? No será lo que se le ocurrió al secretario, Pedro Sánchez, ayer, en esas intervenciones mitinescas, cuando dijo que él pretendía cambiar al país 360 grados….Ni de grados entiende este segundo zapatero…

 

Ayer, también, Felipe González, (que mejor estaría callado) revuelve las aguas de la financiación de Podemos, como insinuando, que haciendo sangre en esa ilegalidad, contribuiría a machacar su ascenso y subir el suyo, el del Psoe. El asunto va por entregas, según avisa El Confidencial. No obstante, cabría decir lo que se decía en la II República: no es esto, no es esto…

 

Volviendo a Pablo Iglesias y al paquete que trae bajo el brazo, si, no en la cabeza, es una insinuación de estratega, de buen comunicador y empatizador, como demostró en la entrevista. Mira a los ojos y empatiza con el interlocutor como el colega que le comprende. Y eso satisface, al uno y al otro.

UNA REFLEXIÓN SOBRE EL PREOCUPANTE ACONTECIMIENTO DEL CHAVAL DE LA BALLESTA

UNA REFLEXIÓN SOBRE  EL  PREOCUPANTE ACONTECIMIENTO  DEL CHAVAL DE LA BALLESTA

-Artículo de opinión de José Luis Gómez Fernández

 

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Texto en cuneiforme impreso sobre tablilla de arcilla. Babilonia. El cuneiforme es una de las primeras expresiones escritas reconocidas, continente de educación que empieza a ser transmitida de forma no oral y permite acumular conocimiento

 

 

Aún la consternación permanecerá  por algún tiempo en nuestro interior. Son muchas las causas  que compiten entre sí por el protagonismo de una explicación inexplicable de la conduzca  execrable de  un chaval de 13 años  que llevó a cabo lo que, al parecer, rondaba en su cabeza hacía algún tiempo. ¿Cómo y de qué manera puede habitar en la cabeza de un adolescente, aún sin formar, una idea semejante?

Y por si fuera poca la herida que ha causado en nuestros corazones el hecho en sí, se nos dice que es ¡inimputable”, ¡!! Pero, por dios!!! ¿ dónde  anida el sentido común? Quiero saberlo, quiero saber a qué atenerme racionalmente.

“Inimputable”, dicen los textos de la ley, mientras  es aún mayor nuestra  indignación en no sé qué rincón de nuestra alma.

Como profesor, conozco muy bien el percal que se cierne  en  nuestras escuelas, institutos y universidades  todos los días.

 

A partir de este interrogante, surgen varias derivadas de  responsabilidad: la jurídica, la penal, la escolar, la social, la neurocientífica  (alguien añadiría también, la psicológica, no porque sea un plus a la científica, sino porque  es la moda al uso  y lo políticamente más suave a la que  todo el mundo parece recurrir   como comodín sin más esfuerzo  adicional para explicar cualquier cosa).

La Psicología, además de ser la cenicienta hermanastra que arrastra el polvo de las demás disciplinas, ha sido encumbrada  a rango de estrella  desde el día en que se introdujo en la Universidad española en los años setenta  a imitación de Francia y cuando  el Ministerio de Educación  español situó en un Departamento ad hoc  como  Orientadora  de la Enseñanza  y, por ende, de la Educación. Desde ese instante y como por arte de magia, los Centros de Orientación  psicológica  proliferan  en todos los Centros escolares  e Institutos con el etiquetado de gabinete de orientación educativa, que padres y alumnos asocian  a apoyos  a jóvenes con problemas de toda índole: falta de motivación, desajuste emocional,  inadaptación escolar etc…, cuando es la psicología misma, como “totum”, la que selecciona a priori y cree saber de antemano quiénes son los buenos y los malos alumnos.

 

Según esto, y como si, de una vez por todas, se hubiera dado con la clave de la solución de los problemas de los jóvenes mediante estos gabinetes de orientación,  los problemas debieran de haber desaparecido de las aulas. Y, sin embargo, no es así; ¿por qué? Porque esos gabinetes no sirven para nada; más bien, y presuntamente, sirven para crear mala conciencia en alumnos y profesores y tapar otras muchas cosas. La mejor orientación la debe dar el profesor que sabe estar a pie de obra en cada clase y con cada alumno en grupo, no en visita solitaria y periódica a un despacho. Pero esto, claro, acrecienta los problemas para la administración y para la selección de los buenos profesores, siempre con el marchamo de independientes y críticos. Esto, el SISTEMA  no lo digeriría.

Dicen los clásicos latinos que la  “educación” es “quod terra educat”, es decir, lo que produce la tierra. Suele mencionarse a Cicerón cuando se habla de cultura como  cultivo del alma.

Está en boca de casi todo el mundo que se atreve a opinar sobre educación que su misión es formar, cuidar, criar, estimular, crecer y producir lo que ya, de algún modo, hay allí en ciernes (terra) dentro de ese ser humano que llamamos niño, adolescente, joven o adulto, porque todas las etapas son igualmente susceptibles de ser educadas bajo todas esas acciones. “Quod terra educat”, lo que produce la tierra, se decía entre los romanos, es lo que crece y  aflora a la superficie.

¿Nos imaginamos a un maestro entrando en una tierra yerma que se dispone a cultivar sin más herramientas que las del arado romano?; ¿por dónde empezará su trabajo? Tal vez por seleccionar las malas hierbas, arrancarlas, sofocarlas en el fuego, y a continuación abrir el surco en la  tierra disponiéndola  para recibir la semilla. Lo urgente, lo primordial, es saber reflejar en la retina de la inteligencia las redes sociales que envuelven nuestra vida. Ramón Cendoya  el otro día hablando de educación en Tve decía que nuestros jóvenes de hoy son la prehistoria de la educación del mañana.

Esta reflexión nos lleva como de la mano a analizar la sociedad que tenemos y que nos tiene maniatados en las redes sociales y en la rapidez con que se suceden los hechos sin apenas advertir ni disfrutar  la  riqueza de su historia en la que se desenvuelve el marco del hombre y su educación.

Cada vez veo menos gente leyendo un libro en el metro o en el banco de un parque. Sí veo, sin embargo, el ininterrumpido piticlineo  de un móvil en la mano.

¿ALIANZA DE CIVILIZACIONES?

¿ALIANZA DE CIVILIZACIONES?

-Artículo de José Luis Gómez Fernández

 

"El trabajo os hará libres" Lema nazi instalado a la entrada del campo de concentración de Auswitch

“El trabajo os hará libres” Lema nazi instalado a la entrada del campo de concentración de Auschwitz

Este interrogante me trae a la memoria el ensayo del norteamericano Samuel Huntington sobre el conflicto entre civilizaciones, que viene a decir que las guerras en el futuro no serán ideológicas sino culturales.

 

Ahora bien, ¿cómo hay que entender esto? Porque, con la caída del Muro de Berlín les pareció a muchos intelectuales, historiadores y políticos entre ellos a Francis Fukuyama, director del Instituto de Estudios Estratégicos de la Universidad de Harvard, que la Historia llamaba a su fin. El fin de la historia lo llamó, como si desde ese episodio en adelante los escollos de los pueblos habrían terminado, y Oriente y Occidente ya podrían mirarse a la cara sin diferencias ideológicas ni problemas mayores; en una palabra, el totalitarismo del primero y el liberalismo del segundo estarían abocados a entenderse comercial y culturalmente.

 

Qué mejor que pensar que llevándose bien se obtendrían logros que de otro modo impedirían las buenas relaciones bilaterales.

 

La llamada alianza de civilizaciones podría pivotar la cohesión de los pueblos y su gobernanza inspirándose  en una  idea vaga y difusa de representarnos un mundo armonista y hermanado. Así pensó algún advenedizo del partido socialista en la anterior legislatura. Vino después la idea de armonismo, del buenismo y de la multiculturidad. Quedó aparcado Hobbes quien afirmaba que “el hombre es un lobo para el hombre” (homo homini lupus) y se veneró a Rousseau: todo el mundo es bueno…..!!!los derechos humanos!!!…las fronteras abiertas, sin rejas , sin vallas, como gritaba Pablo Iglesias el sábado en la Puerta del Sol.

 

Las raíces de las culturas son inconciliables. Las creencias dogmáticas han desbancado más de una vez, en la historia universal, a la propia civilización convirtiéndose en historia cruel y enajenada. El fin justica los medios, no importando si el fin es paradisíaco y ficticio fuera de este mundo o en éste con millones de muertos como en el comunismo stalinista. Por eso los yihadistas viven dispuestos a inmolarse y matar a quien ofenda su creencia porque son ciegos a la racionalidad individual y solo obedecen y se deben a lo que Averroes, en el s.XII, llamó el Entendimiento Agente, un Todo que piensa por ellos, por las partes individuales, la única fuerza que  impulsa su acción y su sumisión, (la yhijad). Alá y Mahoma, su profeta, para los musulmanes  como el Destino lo fue para los griegos. Recuerden las Tragedias griegas. Así ha sucedido con el Occidente cristiano y el Oriente otomano.

 

No puede darse mayor disparate, contradictorio en sus propios términos, que llamar civilización a un Imperio destructor. No habrá alianza de civilizaciones, como a algún majadero se le ha ocurrido pensar, y, para mayor decepción, con un presupuesto que aún este gobierno, cómplice en muchas rutas de viaje con el anterior,  no ha derogado.

 

Hubo Imperios destructores (como el Imperio Persa, el Ruso-Soviético, Ucrania hoy, o el Otomano, cuyas tristes consecuencias aún siguen vivas en los rescoldos de toda el área Bosnnia-Herzegovina).

 

Que se aclaren las responsabilidades de Rusia y China, en mantener el régimen de Siria, Los periódicos acentuaban estos días los miles de millones (250 000) de China invertidos en Hispano América.

 

Se dice que China es, no obstante, un Imperio con pies de barro; veremos dónde desencadena su lúgubre y vasto imperio con un concentrado capital en divisas de todo el mundo, oriental y occidental.

 

¿Cómo es posible, dice Gustavo Bueno, “respetar las leyendas de Mahoma relativas a las revelaciones por él recibidas del Arcángel San Gabriel? Sólo en la perspectiva armonista de la alianza de las civilizaciones podría esperarse que en la época de la Globalización puedan convivir, en el nombre del respeto mutuo, quienes creen que Cristo es una persona divina, y quienes creen que creer esto es una blasfemia, porque sólo Alá es divino. Por consiguiente el respeto de un cristiano ante las creencias de otro solo puede mantenerse, a efecto de su convivencia, poniendo entre paréntesis las creencias respectivas y relegándolas a la vida privada, es decir, abandonando las obligaciones proselitistas impuestas por el amor al prójimo. Pero esto no tiene nada que ver con la integración, tiene que ver más bien con una yuxtaposición más o menos superficial. El respeto a la libertad ajena sólo puede ser respeto de veneración o respeto de miedo (que ya justifica, sin embargo, la responsabilidad ante las reacciones)”.

 

En todo proceso de evolución se producen cambios de estructuras económicas y sociales, ritos y cultos que transforman, a través de magias, solsticios, ceremonias, fiestas, sacrificios de animales sagrados y de seres humanos (Caín y Abel, Abraham-Isaac, misterios de Eleusis), una cosmovisión del mundo nueva que, en la lejana historia, se materializa en forma de narración épico-aristocrática con el nacimiento de héroes y una velada desaparición de los dioses. Hoy con Internet el mundo de la imaginación se ha disparado hasta engullirnos a todos en el mayor agujero negro galáctico sin poder salvar ni  nuestra individualidad personal.

 

Más acá, en la cercana historia de Grecia, la ética, el valor, la firmeza, la generosidad, la virtud (areté), la inteligencia, pasan a formar los fundamentos de la educación hasta nuestros días.

 

Aquí es donde ya tiene lugar la filosofía política entendida como lugar para la duda, la lucha y la libertad.

 

La civilización primitiva caracterizada por una religión desplegada desde el poder de los dioses, (Osiris en Egipto, Marduk (el Sol), Gea (la Tierra) en Babilonia o  Zeus en Grecia), se politiza en alianza con el poder civil a través de los códigos de conducta moral, tal como el Código de Hammurabi en Babilonia, hacia el año 3000 antes de nuestra era, en claro manifiesto de  estrecha relación entre el poder del rey y el poder del dios, es decir,  entre conducta política y sentido religioso.

 

En el inicio de la escritura, el culto a la Tierra (Gea) y al Sol (Marduk) han solicitado siempre la atención  del hombre como protectores de su existencia vital.

 

El modo de vida, eminentemente agrícola, se asentó en las márgenes de los grandes ríos fértiles: el Nilo, el Tigris y el Éufrates, con organizaciones políticas de carácter religioso. Por eso los nombres de diosas que nos han quedado en la memoria se erigen como protectoras de sus civilizaciones, como Ishtar, la diosa tierra, en Babilonia, Artemisa, en Grecia y Asia Menor con sus colonias, o Diana entre los romanos. Y para los cristianos, después de la conversión de Constantino, mediante el Concilio de Éfeso en el año 431, recae en la Virgen, Madre de Dios.

MENÉNDEZ PELAYO (3ª PARTE)

MENÉNDEZ   PELAYO   (3ª parte)

-La oculta Filosofía de los Heterodoxos españoles

-José Luis Gómez Fernández

 

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Recuerdo una lectura de José Jiménez Lozano sobre Menéndez Pelayo con motivo de su centenario, allá por los años ochenta, que me llamó la atención por la filosofía que se desprendía de su reflexión. Dicho autor venía a equiparar la historia de los heterodoxos españoles a una biblia con tintes ideológicos convergentes en un mismo punto: “ESPAÑA E IGLESIA CATÓLICA” que, sin ser un juego de palabras, remite al anverso y reverso de una misma moneda.

Como ocurre en el universo del discurso donde la magia de las palabras apunta a las cosas y, éstas, a las ideas, se produce un llamativo agujero negro que, como punto neurálgico, engulle la razón última del autor de los heterodoxos españoles cuando concibe como un todo “CATOLICISMO” Y “ESPAÑOLIDAD”, dos ideas excluyentes (del islamismo y del judaísmo como si fueran una empalizada que arredra la españolidad y la catolicidad).

Bien pudiera yo, plegándome a esta reflexión, subtitular esta tercera parte como: FILOSOFÍA DE LOS HETERODOXOS ESPAÑOLES, dando cuenta en sus interminables páginas de un hilo conductor que va traduciendo y entrelazando las ideas heréticas en sus referentes confrontaciones con la Doctrina y la tradición de la Iglesia Católica a lo largo de la  expansión del cristianismo por el Imperio Romano.LA EXPANSIÓN DEL CRISTIANISMO EN EL IMPERIO ROMANO Y ALEJANDRINO.docx

Heterodoxia y Ortodoxia forman el paradigma o eje de referencia en el despliegue de herejías que van sucediéndose en la historia de España desde el priscilianismo, el jansenismo o el adopcionismo en los primeros siglos de la Reconquista incluyendo la anecdótica herejía de los mozárabes cordobeses con motivo de la disputa del obispo de Málaga, Hostegesis, con Leovigildo acerca del antropomorfismo de la religión cristiana.

Vendría, después, el deísmo, el panteísmo, el naturalismo y el ateísmo con toda clase de sectas ocultas tan presentes en el mundo como hasta hoy  (recordemos a los miguelianos en nuestro país disueltos por la Iglesia hace dos meses.

En el s. XIII nos encontramos con la entrada del panteísmo semítico en las escuelas cristianas con la implicación de la filosofía arábiga y judaica con el impacto que causó la obra de Gundisalvo “De processione mundi” (el origen del mundo). ¿Es que la creación bíblica del mundo en seis días se pone en cuestión ahora por primera vez?

En casi todos los períodos  de la historia hubo corrientes heréticas ocultas que se manifestaban de un modo u otro, volviendo a desaparecer intermitentemente; así ocurrió con el maniqueísmo que, después de convivir con el gnosticismo en los primeros siglos permaneció camuflado en Oriente por mucho tiempo. M. Pelayo apunta, aunque sin mucha seguridad documentada, a que “el Emperador Anastasio y la mujer de Justiniano, Teodora, eran favorables a esta secta”.

En este mismo siglo aparecen los albigenses, los cátaros o patarinos que eran una rama del maniqueísmo, mientras que los valdenses y los pobres de Lyon eran sectas laicas comunistas que propugnaban la revolución social y la igualdad de clases. Tal vez hoy dirían, la igualdad de Estados.

En el s. XIV el autor resalta las apostasías de los judaizantes y mahometizantes reseñando un auto del Santo Oficio contra los relapsos o judaizantes.

Como puede observarse, una apostasía es una regla eclesiástica que se quebranta.

Los erasmistas españoles con el reformador Cisneros llenan un capítulo singular con el protagonismo de Alfonso de Valdés, su viaje a Alemania en donde permaneció al servicio del Emperador por un tiempo; también su controversia con Castiglione, su contacto con Melanchton en torno a la confesión de Augsburgo y sus conversaciones con Erasmo y Sepúlveda sobre la religión cristiana.

No deja el autor de dedicar medio capítulo al erasmismo en Portugal y a los protestantes españoles del s. XVI con Juan de Valdés y su propaganda herética en Nápoles.

Menciona asimismo a los protestantes españoles fuera de España con Miguel Servet y  la influencia de su obra “De Trinitatis erroribus” (De los errores de la Trinidad), lo que vino a llamarse el trinitarismo o antitrinitarismo  junto al misticismo panteísta.

En el s. XVII el jansenismo vuelve a ser punto de atención por el problema de la libertad y la gracia (gratis data), resurgiendo de nuevo las doctrinas de S. Agustín, precisamente por la obra AUGUSTINUS  del teólogo holandés, Jansenio.

  1. Agustín resalta la contradicción de la libertad con la gracia y la predestinación).
  2. Pelayo no logró aportar opinión crítica al embrollo planteado por los protestantes sobre la gracia, la predestinación y la libertad humana.

Soy consciente de que este apartado es tremendamente prolijo y debo interrumpirlo aquí para emprender en otra ocasión EL PROTESTANTISMO Y SECTAS MÍSTICAS, al igual que EL REGALISMO Y LA ENCICLOPEDIA.

Muchas gracias a cuantos me han seguido hasta aquí

MENÉNDEZ PELAYO

MENÉNDEZ  PELAYO

-El esperado regreso de José Luis Gómez Fernández

-Estrenamos su nueva sección “Franja del pensamiento libre”

 

 

 

Voy a reflexionar unos instantes sobre la figura cántabra de Menéndez Pelayo ciñéndome a su obra de 1880 LA HISTORIA DE LOS HETERODOXOS ESPAÑOLES,  si bien hay que resaltar que, si nace en el año 1856, a sus 24 años se consagra como  pionero de la investigación histórica de la hispanidad dentro del marco del catolicismo, resaltando desde el inicio la simbiosis del ser de España como nación y como referencia espiritual (católica, apostólica y romana).

 

Bajo este prisma Menéndez Pelayo hace un recorrido por la historia de España sintonizando con la historia de la Iglesia en su enfrentamiento con las herejías.

 

Así, comienza en el libro I con un cuadro general de la vida religiosa en la Península antes de Prisciliano, y como preliminares cita a los herejes libeláticos, (de libelo), aquellos primitivos cristianos que mediante libelos satirizaban o infamaban la doctrina cristiana; a los luciferianos, (de Lucifer), aquellos otros, cuya enseña era la soberbia; a los gnósticos españoles  de la época romana; a los agapetas (de ágape o banquete cristiano aludiendo a la Eucaristía).

 

Ahora bien, si Prisciliano, de origen gallego, es un hito en la historia como heresiarca español que concibe el cristianismo ascéticamente, queda en la posteridad como un referente ineludible en el que se asocia vivir cristianamente con vivir sufriendo. De hecho, en la historia de la literatura religiosa quedan abundantes rescoldos de esta doctrina hasta el punto de que la vida es asumida como valle de lágrimas, que aún se encuentra en devocionarios y que constituye en la personalidad religiosa su fundamento,  su guía y su consuelo.

 

La “Imitación de Cristo”, atribuido  a Tomás de Kempis, alemán del s. xv, enseña la índole sicológica del sufrimiento más como virtud que como sabiduría. La doctrina eclesiástica pronto se dio cuenta del peligro de  desviación doctrinal que ello podía implicar, y Prisciliano fue condenado y decapitado en el año 385.

 

Sánchez Dragó abunda en ello en su opúsculo “El priscilianismo”.

 

Menéndez Pelayo que se posiciona a lo largo de la historia de España al lado de la propagación del cristianismo en la España romana, próspera y rica, dice, “madre fecunda de Sénecas, Lucanos, Marciales y Columelas y de tradiciones como Santiago el Mayor que esparció la santa palabra por los ámbitos hespéricos…”, hace recuento de las herejías en la época visigoda, como el arrianismo, nestorianismo, maniqueísmo, acefalismo (la iglesia sin cabeza, sin Papa), la adivinación, la astrología, la magia en Grecia y Roma, las prácticas supersticiosas de los aborígenes y alienígenas peninsulares, vestigios que aún se conservan en muchos lugares de España como Galicia y Extremadura.

 

Las enseñanzas de la Iglesia constituyen para Menéndez Pelayo el vademécum que guía su investigación herética del siglo XV, del Renacimiento, de los protestantes del XVI_XVII, de los afrancesados del XVIII con su filosofía y su política, la influencia de la Revolución francesa en aquellos aspectos de acción anticatólica y del liberalismo progresista y se enfrenta con las doctrinas e ideas de sus contemporáneos como inadmisibles por antiespañolas.

LA REBELIÓN DE LAS MASAS

LA REBELIÓN DE LAS MASAS
-Por José Luis Gómez Fernández
fpl
El propio autor del libro, Ortega y Gasset, (tal vez influido por un libro, “La clase dirigente”, de un profesor de Turín de finales del s. XIX, en donde se  afirma que en toda sociedad hay una clase dirigente y una dirigida), dice textualmente en una página, que tengo anotada como relevante desde hace tiempo en mi agenda, lo siguiente:
”El día que vuelva a imperar en Europa una auténtica filosofía (única cosa que puede salvarla) se volverá  a caer en la cuenta de que el hombre es, tenga de ello ganas o no, un ser constitutivamente forzado a buscar una instancia superior. Si logra por sí mismo encontrarla, es que es un hombre excelente; si no, es que es un hombre masa y necesita recibirla de aquél” (fin de la cita, pág.124, obras c.)
 Esta obra, de 1930, si no se contextualiza dentro de los acontecimientos acaecidos desde los últimos años del siglo XIX en Europa, puede dar lugar a más de una confusión. Me refiero a la aparición de las masas en la vida pública por el advenimiento de los cambios económicos, políticos y sociales de la 2ª Revolución Industrial, engrosando así los electorados y participando de forma masiva en la opinión pública con manifestaciones, huelgas o rebeliones.
La población mundial, nos recuerdan los demógrafos, en esta época ronda los dos mil millones de habitantes, con cuatrocientos millones de personas en Europa dentro de ese marco de industrialización que tiene lugar primordialmente en los transportes, bienes de equipo, máquinas, electricidad, construcciones de acero etc. con una concentración poblacional en núcleos urbanos y  grandes ciudades, (Londres con siete millones de habitantes, París con tres millones, Berlín, Moscú, con dos y uno respectivamente, Madrid no llega al millón), con el correspondiente intercambio cultural y el cuestionamiento de nuevos valores, nuevos conocimientos, nuevas costumbres, nuevo modo de vida, nuevas ideas y la puesta en cuestión de viejas creencias.
Con la excepción de cuantos emigraron del campo a la ciudad llevándose con ellos el pueblo y sus miserias, mediocridad, mentalidad y, en no pocos casos, la hipocresía y la maldad. A veces sienten añoranza del pueblo que dejaron atrás y no resisten la tentación de reunirse entre ellos y festejar viejas glorias finiquitadas a través de las casas del pueblo o fundaciones  (“amigos del país”) dentro y fuera de España como a rebozo de una dinámica social y cultural que ellos no acaban de comprender ni hacerla suya.
 Como acabo de recordar, el desarrollo industrial ya distingue la Europa del Norte y la del Sur. Portugal, Grecia y España es la Europa atrasada, pobre, analfabeta y con agricultura de subsistencia frente a la propiedad latifundista que subsiste en gran parte de la Europa del Este desde Prusia, Rusia, Hungría,  Rumanía o el caso de Andalucía y Extremadura en España.
La emigración da cifras alarmantes en esta época: unos sesenta millones de europeos van a EEUU, Canadá, Argentina, Brasil o Australia.
Por otra parte, las masas en sociedad concentradas o emigradas asumen nuevas ideologías y hasta mitos colectivos mesiánicos, como los socialismos o los nacionalismos derivando en muchos casos en anarquismos frente al Estado y el liberalismo económico del “dejar hacer, dejar pasar”.
Frente a cualquier despropósito de anarco-sindicalismo y desórdenes públicos, económicos y sociales, el Estado, como órgano de gestión de los intereses generales de la sociedad y sometido al control parlamentario del electorado, va a ser visto ahora por Jaurés, líder del socialismo francés, a principios del s. XX, como el máximo instrumento de materializar los ideales de la Revolución francesa: igualdad, libertad y fraternidad. Es decir, el mito del “humanismo” y “los derechos humanos y del ciudadano”, que desde entonces no ha dejado  de martillear las conciencias de las izquierdas hasta nuestros días.
No olvidemos que la denominación de “izquierdas y de derechas” nació precisamente en las montañas asamblearias de la Revolución Francesa (indicando quién ocupaba un lado  y quién otro, localmente, sin más)
En esos primeros años del  s. XX, 1903, hay que recordar que Max Weber, sociólogo alemán, intuye en su libro “La ética protestante y el espíritu del capitalismo” que la ciencia y la técnica aplicadas al desarrollo de la producción industrial no ha hecho del capitalismo sino una razón de ser del Estado y su política. Esta afirmación que parece contundente como teoría y justificación de la productividad y la realidad floreciente del siglo, que comienza ahora, encubre, sin embargo, el espíritu protestante que busca precisamente en su conciencia la manifestación del capital y la riqueza como signo de los tiempos de la salvación religiosa de los elegidos.
Pero dentro de este escenario hay que recordar que el horizonte vital del hombre viene flanqueado en 1900 por Max Planck con la “Teoría cuántica” (sobre la energía irradiada por los cuerpos), también por Einstein (sobre la electrodinámica de los cuerpos y la relatividad del espacio y el tiempo), también por Vries y por Freud (sobre la genética  y el subconsciente respectivamente).
Estas nuevas teorías cambian la percepción del mundo físico y del mundo humano en cuanto a la personalidad biológica, psíquica y moral del hombre. El giro cultural, social, moral y religioso es sorprendente.
La llamada “Belle Époque”, cuya manifestación más asombrosa ha sido la novela “En busca del tiempo perdido”, de M. Proust, parece quedar atrás, pero no sin dejar la estela de su poder y orgullo en magníficos edificios de estilo clásico y grandes mansiones aristocráticas ubicadas en el centro de las ciudades de Europa, insinuando con ello que la vida formal de la aristocracia y las grandes fortunas, (a principios de siglo y posteriores a la Guerra del catorce), se resistía a desaparecer, si bien su nueva forma de aparición lo hace a través de  la prensa popular y sensacionalista capaz de engullirlos a todos en lo que ha venido en  llamarse  la sociedad de masas dentro de la misma zafiedad y estupidez que los iguala: los de abajo imitan a los de arriba en las modas, gestos, talante, diseño del vestir, de aparentar, de jugar y consumir; y los de arriba, a los de abajo, en el poco aprecio de la cultura, la mediocridad y la ordinariez que enmascara y disimula el propio grupo gregario.
 Incluso lo gregario, lo multitudinario, el “grupo anónimo”, la llamada “mayoría de la gente”, las mayorías absolutas electorales, los “referéndums”, han llegado a constituir una especie de “verdad sociológica” (tan incuestionable) que deja atrás a los propios dogmas más indiscutibles de la Iglesia católica para sus creyentes o a las reglas más intransigentes y aculturales  (diríamos salvajes, como la ablación) para los musulmanes.

ORTEGA Y GASSET

ORTEGA Y GASSET
-Por Jose Luis Gómez Fernández
fpl

En los años veinte hay dos escritos de Ortega: uno sobre “la deshumanización del arte” y otro sobre “el punto de vista en las artes”. Los dos vienen a dar testimonio de que la irrupción de nuevos estilos estéticos estaban sentando plaza en la conciencia de la sensibilidad europea, sensibilidad que se manifiesta en todos los órdenes, hasta en la moral, y, no digamos, también en la política, en el modo de ver la cultura, en el modo social y de costumbres.

 Era como si hubiera tocado la campana de la necesidad de enfrentarse con nuevas respuestas a preguntas suscitadas por la nueva ciencia, la razón, (el positivismo, el naturalismo, la religión, la idea de progreso sin límites nacida de la Ilustración parecían fenecer sin poder ser sustituidos con fundamentos sólidos), y es que los cambios sociales, políticos, económicos, tecnológicos y científicos que se habían operado en el siglo XIX y principios del XX habían trastocado el modo de pensar y sentir, y el arte lo acusó con el “cubismo” como síntoma de que algo equívoco estaba pasando en la traducción de los hechos ante la sociedad. El filósofo G. Simmel llegó a decir que el recurso al arte abstracto era síntoma de que la vida había perdido aliciente en las conciencias al verse envuelta en contradicciones casi constantes, (la lucha por la vida vs. derramamiento de sangre en las guerras a borbotones en cualquier punto del globo).

La verdad, el canon, la norma, lo absoluto parecen salirse del cauce en el que se los había colocado desde la Filosofía, la ciencia o la religión. La Primera Guerra Mundial (del 14-18) con 35 millones de muertos, produjo un malestar en todo, y como si desease imprimir un sello nuevo a las cosas, a las modas, a las costumbres, a la sexualidad, y olvidar, lo refleja la novela de este tiempo: “Mujeres enamoradas” de Lawrence, o “Trópico de cáncer” de Henry Miller.

La cultura popular, como el cine, la radio, el deporte se encumbran a la idea de mito, y desde los años veinte no se ha dejado de rendirle culto con máximo esplendor en los Medios de comunicación de Masas. No digamos hoy, con el último grito de que “el medio es el mensaje”-

Sin embargo, los sentimientos de incertidumbre estaban ahí, siguen ahí, sin bajar la guardia, como de alguna forma lo muestra la gran novela de James Joyce: “Ulises” o la nostalgia de un tiempo pasado de un Proust, que lo da por perdido y desvanecido….!qué tiempos…!

Pero es que lo mismo podemos decir del arte del “dadaísmo” o de Marcel Duchamp recurriendo a la provocación y a la transgresión como advirtiendo a las conciencias el sin sentido de la vida y de la idea de hombre después de la atrocidad de la guerra del catorce. (¿Y qué decir de la Segunda Guerra Mundial, del 39, con 75 millones de muertos?). Pero ahora estamos contemplando los años veinte.

De aquí, que el movimiento literario y artístico fuera el surrealismo de un Breton, Eluard, Dalí, Buñuel, Miró o Cocteau etc…como si se quisiera explorar el subconsciente sin descubrir y dar con la certidumbre de quiénes somos, qué queremos y a dónde vamos.

  La vida como realidad radical se hizo tema en Ortega, y ahí estamos anclados sin solución de continuidad para la Filosofía de un Heidegger en “Ser y Tiempo”, ser para la muerte. También de un Bergson quien en “La evolución creadora” terminaría por definir la vida como “duración”, como tiempo, ¿tiempo de qué?, tiempo de posibilidades, de libertad, de creación; y por parangonar este carácter vital cito a J. P. Sartre que decía: “el hombre es el único ser que es el que no es, y no es el que es”. Citemos también en este contexto a Max Scheler en sus dos escritos: ”el puesto del hombre en el Cosmos” y “la idea de hombre y la historia”. Para William James la “vida” parecía sobrepasar al hombre porque la realidad, ¿qué realidad? y su sentido en ella se esfumaba cuando quería atraparla, como quien persigue su sombra.

 (Y ¿por qué no citar, en este contexto también y, si cabe con más énfasis, a un hombre como Gustavo Bueno (el mayor filósofo de nuestro tiempo) cuando plantea “EL REINO DEL HOMBRE Y LA IDEA DE HOMBRE” en cuatro magníficas Conferencias en la Fundación G. B. de Oviedo?) Sin duda, para cuantos sepan seguirle, (hay vídeos), saborearán esa sabiduría que se desprende del análisis de las ideas; (nadie como él lo ha hecho).

“Saber”, decía Kant, viene de saborear.