Categoría: Un mundo por ver

Atentado: La Conjura de Igeldo

Ahí se encuentra la primera incursión de un servidor en el género de la novela. Veréis, seré sincero. Fue un sueño. Tuve una visión, una noche, de un puente sobre un río, que estaba vacío, con coches encima, las puertas abiertas … y un hombre que corría sobre el, hacia el otro lado del río, con ganas de darle de … galletas, a alguien. Y ya. Y al despertar, y anotar la escena, me empecé a hacer preguntas. Quien era ese hombre? Cual era ese puente? Porqué corría? Hacia adonde? Que esperaba conseguir? Y fuí, poco a poco, sacando respuestas a esa escena, que es el marco del primer capítulo, que, por paradógico que pueda ser o pensarse, es el inicio y el final de la historia. Por más que no necesariamente, al volver al fina al inicio la percepción tenga que ser el mismo, tras el viaje que hemos realizado a lo largo de la novela junto al protagonista. Sigue leyendo

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1917: de una revolución a un golpe de estado

Rusia, 1917, momento culminante de la historia de la humanidad, en la que la revolución proletaria se alza en armas para la conquista del poder y la socialización de la verdad y de la honestidad en el país de los trabajadores, de los proletarios, de los argicultores, ganaderos, de los desposeídos, de los descamisados … para darles poder de verdad, cambiar las cosas, y avanzar en la democracia verdadera. Espera … un momento, será todo eso verdad? Y a cual se refiere, a los eventos de octubre con Lenin de protagonista o a los de febrero con Kerensky como verdadero líder? Y de verdad fue realmente tan importante para el mundo? Se cumple un centenario de dichos sucesos y es interesante recuperar una visión crítica del pasado para poder afrontar el futuro con garantías, aunque, hubo zares blancos, luego zares rojos, y ahora hay zares negros. La superestructura es mutable, pero la infraestructura suele permanecer, incluso a los aparentes cambios de régimen. Sigue leyendo

Ciudadanos de Catalunya: urnas desde Lampedusa

Ciertamente las urnas han arrojado su resultado el jueves 21 de Diciembre de 2017, un día después de cuando debió haberlas convocado el todavía hoy President de la Generalitat Carles Puigdemont. Y el resultado puede parecer muy rotundo, pero no sería honesto el análisis sin exponer primero el para qué, y luego, ya, todo lo demás. Si no se explica como se quiere gestionar el resultado, como se quiere atrapar la esencia de lo votado, y de los votantes, y transformarlo en acciones de gobierno, institucionales, jurídico-administrativas, en definitiva, en cumplimiento del programa electoral, mediante un programa de gobierno, nos perderemos en simple composición de la cámara y de un Govern, pero sin ir más allá, y es, que, la toma del poder, siempre es por un ansia de transitar del escenario actual a uno futuro, acorde con la visión que acompaña (o debiera) a todo proyecto político. He aquí la clave, y lo que marcará la diferencia. Y esto, para qué? Sigue leyendo

Jerusalém como Capital de Israel

Suele decirse que un mal acuerdo es mejor que un no acuerdo. Quiere decir que un acuerdo que no satisfaga el global de tus peticiones, aspiraciones y anhelos es mejor que uno que no existe, uno en el que no se gana nada, más que frustración, odio, rencor y cosas peores para el futuro. Ese era el espíritu del posible acuerdo del año 2000, y que pudo plasmarse en un acuerdo en enero de 2001, en los últimos días de la presidencia de Clinton, en Camp David. Recordemos que el acuerdo de estabilidad de la paz del Norte de Irlanda llegó en los últimos días de mandato de Blair en 2007. Se hubieran solucionado caso todos los problemas encima de la mesa … salvo 2: refugiados y capitalidad. El líder Palestino, como cierto líder catalán respecto a una convocatoria electoral, cuando salieron las voces críticas, se arredró ante la opción de sacar adelante algo con una oposición significativa de su pueblo, en vez de convencerle de las bondades de su proyecto. Y ese es uno de los puntos que ayudó a que el asunto se encuentre donde está. Sigue leyendo

Euzkadi, Nación Foral 4.0

Socialmente, cualquier constructo humano no deja de ser artificial hasta cierto punto. Nada es natural, más que nada, porque muchas enfermedades son naturales, y el ser humano ha podido progresar cuando se ha apartado de la naturaleza y ha construido su propio entorno para su propio bienestar. Pero, esta constatación de un hecho evidente, y que no debiera servir para imponer unas realidades sobre otras, sino entender que la democracia es el derecho de los vivos, y no de los muertos, que es más el plebiscito diário de Renan y la constitución de cada generación de Jefferson, y no la ley de las generaciones pasadas de Balmes o De Maistre. Cuando se dió esta interpretación, a finales del siglo XIX, la revolución francesa (con todas sus contradicciones, y claro-oscuros, incluyendo a nuestro país) ya era una tradición centenaria. El paso del tiempo no puede ser una condena, sino una oportunidad, y hay que moverse. Suelo, la historia. Salto, el impulso, la voluntad de ir hacia adelante. Dirección, ideología e identidad, la brújula para que no sea en vano. Y todo esto se va adaptando en estructuras sociales de las que el pueblo se dota, como no podía ser de otra manera. Y en el caso vasco, todo ello, se sintetiza en lo que conocemos como foralidad. Sigue leyendo

Aforamientos, capricho de reforma del Estatuto de Cantabria

Aforamientos, o como quitar derechos a los ciudadanos sin que estos se enteren y prorrumpan, además, en una salva de aplausos. Como dijo la Princesa Amidala en la cámara del Senado imperial, así se acaba con la democracia. Con la aquiescencia del público. Y no es la primera vez que ocurre (pienso en una aciaga noche en la Asamblea Nacional de Francia a finales del siglo XVIII, como se relata en “La Alternativa Garat”, en la que la revolución mostró su ambivalente cara) y seguramente no será la última. Pero conviene no dejarla pasar y reconocer con pruebas porqué reformar el estatuto de una comunidad autónoma para retirarle el aforamiento al Presidente, Consejeros y miembros del Parlamento de Cantabria es algo absolutamente, no ya evanescente, sino contraproducente. Y que en un futuro será objeto, tal vez, de perversos efectos, como en el siglo XIX. Sigue leyendo

Compromis y los PGE de 2018

Compromis. Compromiso, ese es el nombre que eligieron para agrupar un gran partido nacionalista valenciano y tres pequeños, de corte ecologista, de centro izquierda, y, por la deriva que está tomando el asunto, primero españoles y luego valencianos. O, siendo generosos, regionalistas valencianos, con preferencias nacionales españolas sobre la región valenciana. Sobre la mesa está el discurso respecto al Concierto y Cupo. O el de los PGE de 2017. Y la perspectiva de los PGE de 2018 no parece muy halagüeña sobre las opciones de obtención de algo positivo para el País Valenciá en cualquier negociación, más si cabe, cuando te auto-limitas de saque las opciones, negando, por principio, cualidades que cualquier formación de ámbito nacional (ya sea vasco o valenciano) debe tener. Y es, fundamentalmente, que primero y ante todo, va el que, el contenido, y sólo después, va el con quien se puede hacer ese pacto. Si, incluso con el PP.

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Concierto y Cupo, Compromiso con los Ciudadanos

Sin duda alguna resulta sorprendente la escasa voluntad de algunos de hacerse comprender la realidad de las cosas. Sobre todo aquellos que se dan golpes de pecho en defensa de la Constitución (en mayúsculas, negrita y subrayado) olvidando aquellos artículos que más les molestan (como el 9, el 10, el 92, el 150, la adicional primera, la transitoria segunda y cuarta o la derogatoria segunda). El sistema de Concierto y Convenio, Aportación y Cupo están en la Constitución, la suya, la “de todos”, como un hecho de esa foralidad que ampara y respeta. Es un hecho que existe, y que, además, es fácilmente explicable. No hay más que ir, si se quiere leer, a la página web de El Concierto Económico y bajarse el libro de la extensión que se quiera (hay 3 modelos, yo sugiero la de 3122 páginas, que es como leer el periódico de dos meses, no es más) o buscar las conferencias que hay en Youtube sobre el tema de Pedro Luis Uriarte. Honestamente, información veráz, la hay, pero vamos a intentar explicar una serie de conceptos, si es posible. Sigue leyendo

Catalunya en el diván

Jordi Aragonés i Juan Carlos Pérez

España ha echado el pulso y ha comprobado que Catalunya ha ido solo lo justo antes de caer en la violencia o la ruptura real; por lo tanto, no se puede saber hasta qué punto el Estado se verá presionado realmente (y no hay nada claro) para negociar. Cierto es que la situación de parálisis económica es preocupante, esto quizás podría ser el motivo de un nuevo pacto: Recuperar la vía foral para Catalunya, anulación del Tratado de Nueva Planta y revisión y adaptación de las Constituciones Catalanas como nuevo marco de entendimiento y pacto entre Catalunya y España mediante la Corona; demasiado bonito para ser real, volvamos a la realidad: Sigue leyendo

Catalunya, hora cero (11 de noviembre de 2017)

A día de 11 de noviembre de 1918 se hizo efectivo el armisticio de la Primera Guerra Mundial en Europa. Un armisticio que no significó el final de las hostilidades y que mal gestionado llevó al Tratado de Versalles (y a otros menores), a un periodo hoy conocido como de entreguerras y a una versión corregida y aumentada de los horrores. Era esto inevitable? Por supuesto que no. Las cosas fluyen por influencia de la gente, de los seres humanos que tomamos, en la medida de nuestro ámbito, decisiones que marcan un futuro que no está escrito y que se puede cambiar. Es como un paìs desconocido, ese futuro, que toca explorar un poco cada día. Y no sólo les pasa a España y Catalunya, pero también. Son momentos históricos, aunque cabe relativizar, pues en la historia se han vivido multitud de circunstancias, y la historia está para aprender de ella, y no servir de justificación para el presente o futuro, es el principio democrático lo que debe regir el destino de los que hoy viven, y no las pasadas generaciones, que supongan un lastre de peso muerto. Es clave, incluso ante el muro de ladrillos que puede ser el 21D, un muro tras el cual sólo espera lo desconocido. Sigue leyendo