Categoría: Franja del pensamiento libre

Catalunya, hora cero (11 de noviembre de 2017)

A día de 11 de noviembre de 1918 se hizo efectivo el armisticio de la Primera Guerra Mundial en Europa. Un armisticio que no significó el final de las hostilidades y que mal gestionado llevó al Tratado de Versalles (y a otros menores), a un periodo hoy conocido como de entreguerras y a una versión corregida y aumentada de los horrores. Era esto inevitable? Por supuesto que no. Las cosas fluyen por influencia de la gente, de los seres humanos que tomamos, en la medida de nuestro ámbito, decisiones que marcan un futuro que no está escrito y que se puede cambiar. Es como un paìs desconocido, ese futuro, que toca explorar un poco cada día. Y no sólo les pasa a España y Catalunya, pero también. Son momentos históricos, aunque cabe relativizar, pues en la historia se han vivido multitud de circunstancias, y la historia está para aprender de ella, y no servir de justificación para el presente o futuro, es el principio democrático lo que debe regir el destino de los que hoy viven, y no las pasadas generaciones, que supongan un lastre de peso muerto. Es clave, incluso ante el muro de ladrillos que puede ser el 21D, un muro tras el cual sólo espera lo desconocido. Sigue leyendo

Anuncios

Quo Vadis? Del desafío del artículo 155 a la construcción de una República

(Catalunya a España, 28 de Octubre de 2017)

Asumamos que una patria es como un piso. Depende de muchos factores el que sea seguro y estable. Pongamos como ejemplo que se está produciendo una transferencia de propiedad, bien por compra/venta o que el antiguo propietario (dueño del bloque o de varias viviendas en el barrio) formaliza la transmisión (pudiendo no haber visitado el piso más que en revisiones ocasionales, pudiendo igualmente ser un pariente del posible futuro titular, padre o tío, por ejemplo) del inmueble. A poco que el inquilino, que, pongamos, lleva años de convivencia y ha puesto el local a su gusto (a semejanza de las señales de tráfico en todo el mundo, los lugares comunes en un hogar son reconocibles) se haya separado del cauce común, tendrá códigos propios sólo reconocibles por sí mismo. Y es así que si en un momento de duda o de retractamiento en el trato, entra (por la fuerza?) y quiere retornar a la “normalidad” de un piso normal de ese bloque o barrio, necesariamente deberá contar con la colaboración del inquilino para activar los resortes que sólo el conoce … pero, y si se niega? Como conseguirá entonces el sobrevenido ocupante lograr sus “pacíficos” objetivos? Sigue leyendo

Venceréis, pero no convenceréis (Catalunya a España, 21 de Octubre de 2017)

<<Cuando en el curso de los acontecimientos humanos se hace necesario para un pueblo disolver los vínculos políticos que lo han ligado a otro y tomar entre las naciones de la tierra el puesto separado e igual a que las leyes de la naturaleza y el Dios de esa naturaleza le dan derecho, un justo respeto al juicio de la humanidad exige que declare las causas que lo impulsan a la separación. Sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; que cuando quiera que una forma de gobierno se haga destructora de estos principios, el pueblo tiene el derecho a reformarla o abolirla e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios, y a organizar sus poderes en la forma que a su juicio ofrecerá las mayores probabilidades de alcanzar su seguridad y felicidad. […] En cada etapa de estas opresiones, hemos pedido justicia en los términos más humildes: a nuestras repetidas peticiones se ha contestado solamente con repetidos agravios. Un príncipe, cuyo carácter está así señalado con cada uno de los actos que pueden definir a un tirano, no es digno de ser el gobernante de un pueblo libre.>> Sigue leyendo

Antipolítica: del Puerto de Barcelona a los montes de Galiza

A cosas como esta se ha llegado por negar la política, el diálogo y la resolución de los problemas en lugar de dejarlos pudrir

Seguramente el fenómeno contracultural sea una constante en la historia, si bien vestida, en cada momento de una forma distinta. Es decir, adaptándose a los tiempos. Jugar a la antipolítica es una de las formas en que se viste. El recién galardonado premio Planeta 2017 (que empezó su carrera junto a Jiménez del Oso y casos como el de Rosswell y el área 51) ha dicho que el hablará de política cuando en los parlamentos se hable de literatura. Algo que podría inhabilitar de extenderse a profesiones como la de astrofísico u otras. Y no, la política lo es todo, y todos sómos políticos, lo queramos o no, dados nuestros derechos de ciudadanía, nuestros derechos consagrados en la constitución de cada país, como reflejo de tratados internacionales que se asumen como parte del ordenamiento interno, y que nos faculta a la oportunidad de participar en lo que nos es común, lo que nos pertenece a todos. Sigue leyendo

Una unión para Europa: un lento paso, pero seguro

Seguramente haya muchas maneras de estructurar un continente. Una de ellas es priorizar la economía sobre la polìtica. Aunque, claro, debería pensarse, con cabeza y corazón, que política lo es todo. Política es el derecho y el deber de una conciencia crítica. Derechos civiles, sociales y económicos. Derecho al sufragio activo y pasivo. Derecho a la libertad de expresión e impresión. Derecho a participar de los procesos de toma de decisiones. Y eso se ha ido produciendo progresivamente a lo largo de la construcción de una Europa mejor y más justa. Aunque, claro, todos queremos más. Mucho más. El problema estriba en que aquellos que con más vehemencia piden más participación son de aquellos cuyos modelos ideales, sea por la extrema derecha o por la extrema izquierda, han restringido los cauces de participación y defendido los privilegiados de la Nomenklatura. Europa se construye paso a paso. Y avanzar es un imperativo moral. Sin olvidar el camino recorrido … Sigue leyendo

España a Eurovisión ¿Y si fuera un caso de autosabotaje?

Seguramente pueda parecer un poco conspiranoico el título y la propuesta para el debate y la reflexión, pero inidicios, como las meigas, haberlos, háilos. Y es que, aunque Eurovisión sea una plataforma ideal, un concurso visto por millones de personas en Europa y fuera de ella, y que puede pronto tener un hermano gemelo en Asia-Pacífico, a los españoles, ya, no les convence. Y además, están los asuntos económicos y políticos que vienen ligados tanto al riesgo de una victoria como de una derrota. Como es bien sabido, los eventos de masas son ocasiones ideales para cualquier tipo de “exposición” pública de planteamientos políticos. Y ese podría ser el caso. Así pues, España … prefiere dejarse llevar. Total, para lo que sirve … Sigue leyendo

1945: consecuencias de una guerra que nadie quiso

Cuando callaron los cañones y los aviones no tuvieron que despegar en misión urgente de bombardeo de las líneas enemigas no hubo tiempo material para valorar porqué se había llegado hasta ese punto, quien era el verdadero responsable y, en serio, quien era el beneficiario real, a futuro, de las consecuencias del fin del conflicto. Y es que, a pesar de que, hasta ahora se ha venido definiendo el marco de la primera mitad del siglo XX en una primera y segunda guerras mundiales, con un período intermedio de entreguerras, con el paso del tiempo es altamente probable que se entienda los tres como partes de un mismo período bélico, por más que los actores puedan cambiar. Y es que las “necesidades” o vocaciones geoestratégicas de un país no varían con el cambio del régimen político que lo habita. Así se podrá entender mejor piezas para un relato histórico veraz y con la mente abierta a una memoria histórica lo más inclusiva posible respecto a los diferentes puntos de vista de todas las partes que se vieron, de una u otra manera, involucrados. Sigue leyendo

PSOE: testamento a un socialista desconocido, antes de las primarias

Al final del camino descubrí que el camino menos transitado era el que mayores placeres me hubiera servido. Era el más largo de los dos, pero en el más corto había trampas imprevistas no contempladas al comienzo del viaje. Y es que cuando se ha superado y llegado a destino, se puede ver la senda que no se ha de volver a pisar, que decía el poeta. Siempre el más difícil de los pasos a dar es el primero, el que sale del portal de tu confort al mundo, y toda hoja en blanco es ese primer paso, ese primer impulso. La crisis del PSOE, con todas sus variantes, es un asunto muy jugoso, y por tanto, polémico. Y como polémico, susceptible a malinterpretaciones y deformaciones del sentido de las palabras emitidas. Aunque, como elemento central del debate político en el estado español, puede ser interesante probar un cierto análisis con las claves actualmente al alcance. Y, tal vez, como homenaje postumo (de alguna manera) a Carma Chacón, quien, desde la discrepancia en los pensamientos, por lo menos, siempre fue honesta consigo misma, y transparente en su vocación de transformar Catalunya y España. Así pues, aún con incertidubres, empecemos el camino. Sigue leyendo

Una reforma de la constitución española

100_3620por Jose Antonio Beloqui (Nafarroa) y Juan Carlos Pérez (Bizkaia)

Hay una gran cantidad de constructos argumentales en nuestro alrededor que son sólo mantras y lugares comunes que metidos en faena no sobrepasan un mínimo de análisis serio. En la política española pasa igual cuando se habla de Constitución, imperio de la ley y soberanía nacional. Elementos éstos que se utilizan contra los mal llamados nacionalismos periféricos como si fuesen el agua bendita, los crucifijos y la luz del Sol que se usaba para destruir al Conde Drácula. Con la Constitución española se ha construido un relato que, como las leyendas del Cid, cada vez que se cuentan aumenta su grado de heroísmo llegando ya a un límite en el que la verdad ha quedado tan desdibujada que no se podría reconocer. El problema es que algunos se lo han creído tanto que lo toman como su Biblia particular convirtiendo al texto en algo inmodificable y por tanto frágil. Sigue leyendo

EL POLÍTICO TARTUFO

EL POLÍTICO TARTUFO

 

José Luis Gómez Fernández

 

Tal vez recurriendo al escenario  del Teatro de Moliere, quien, valiéndose de su comedia, vapuleó tanto a médicos ignorantes como a burgueses enriquecidos o a seudo intelectuales  y políticos mentirosos, pueda yo decir algo acertadamente acerca del panorama político existente en este país llamado España.

Este ha sido un año extraño en cuanto a elecciones se refiere. Han sido varios los intentos de formar gobierno sin conseguirlo por falta de acuerdos entre los partidos.

Ayer desfilaron en las pantallas de Televisión cuatro caras conocidas públicamente que aseguran saber qué es lo que necesitan  los ciudadanos para salir de la angustia en la que cada uno pueda verse atrapado en el día a día  en el ámbito económico, en el educativo, en el social laboral, pensiones,   &, sometiéndose a tres bloques de preguntas en un debate a cuatro.

Rajoy, como presidente del gobierno en funciones se definió como  el único con experiencia de gobierno, y dice que gobernar es muy difícil, y, aludiendo a la máxima evangélica “no es lo mismo predicar que dar trigo”, nos remite a un futuro estable y en ascenso económico y creación de empleo, que es lo que necesita España en momentos tan convulsos por los que atraviesa el mundo en el campo económico como en las relaciones sociales e internacionales.

Pedro Sánchez se comporta como un adolescente caprichoso y rígido, (como muestran las facciones de su cara enjuta), como si quisiera ocultar subrepticiamente el único deseo que le mueve a seguir ahí, a pie de urna, ser presidente por un día, a costa de lo que fuere.

En cuanto a Albert Rivera habría que decir que se muestra como quien mira a través de la rejilla de una puerta blindada esperando el aciago aldabonazo de alguna dimisión para quedar él protagonista en la caja vacía del liderazgo político.

Pablo Iglesias es el tipo desenfadado que cruza cables para que nadie sospeche lo que lleva en la mochila. LAS IDEAS QUE PABLO IGLESIAS LLEVA EN LA MOCHILA I y II.

 

!!!Oh! la Francia del siglo diecisiete!!!, la Francia de Moliere. Desterníllense de risa con el siglo de la nuestra y sus políticos. ¡Nuestra España! ¡España nuestra!

Quién no se acuerda, al hablar de los políticos, de aquella célebre frase de Nietzsche en su opúsculo “el Crepúsculo de los ídolos”: “si mientes, al menos no te mientas a ti mismo” .

Y si de tan baja aplicación se revisten personajes de la política española tanto en su historia como en la realmente existente, pocos recursos nos quedarían a los ciudadanos para creer en la gobernanza y delegarles nuestro voto.

Hoy la política en las democracias homologadas, como si de una mercancía se tratase, discurre por los mentideros de la competencia de mercado de prebendas, con tráfico de influencias, y cuyos promotores, los partidos, se comportan como máquinas cartesianas que determinan cómo hay que pensar, qué hay que sentir, en qué hay que creer y qué debes hacer.

 

Es inconcebible, hoy, que una mente sana, con criterio, instruida y educada en el discernimiento más elemental de la realidad, no pueda  ver con los ojos de la evidencia el engaño al que se le somete cotidianamente a través de los medios de comunicación (de incomunicación-bloqueo, mejor dicho), y se estanque en la zafiedad, la vulgaridad o el analfabetismo.

 

Más aún, planea una permanente sospecha de que una parte de cierta clase política, (llamada izquierda), cultiva desde el odio la propagación de la incultura y del todo vale para, aleatoriamente, meter solos la cuchara en el menú de los programas demagógicos.

 

Hoy, el “socialismo” (llamado también de izquierda) necesita aclarar sus principios obsoletos, del siglo XIX, leídos en sus contextos económico-sociales  e históricos, y filtrar tanta hipocresía y mentira, que vende al populacho como una verdad, aquella de la que hablaba Pascal, (que de tanto repetir una mentira, ésta pasa inadvertidamente a formar parte de la atmósfera de la verdad). Esto lo sabía muy bien Goebels, y en ello amortizó su capital ideológico.

 

José Luis Gómez Fernández,

Colaborador de Liebanízate