Jerusalém como Capital de Israel

Suele decirse que un mal acuerdo es mejor que un no acuerdo. Quiere decir que un acuerdo que no satisfaga el global de tus peticiones, aspiraciones y anhelos es mejor que uno que no existe, uno en el que no se gana nada, más que frustración, odio, rencor y cosas peores para el futuro. Ese era el espíritu del posible acuerdo del año 2000, y que pudo plasmarse en un acuerdo en enero de 2001, en los últimos días de la presidencia de Clinton, en Camp David. Recordemos que el acuerdo de estabilidad de la paz del Norte de Irlanda llegó en los últimos días de mandato de Blair en 2007. Se hubieran solucionado caso todos los problemas encima de la mesa … salvo 2: refugiados y capitalidad. El líder Palestino, como cierto líder catalán respecto a una convocatoria electoral, cuando salieron las voces críticas, se arredró ante la opción de sacar adelante algo con una oposición significativa de su pueblo, en vez de convencerle de las bondades de su proyecto. Y ese es uno de los puntos que ayudó a que el asunto se encuentre donde está.

Dos puntos hubieran quedado. Refugiados. Interesante punto. Veamos. Si, hay campos de refugiados palestinos. Aunque, claro, que es un palestino? Ser de etnia árabe? Tanto árabes como hebreos son semitas. La religión? Hay de las 3 en lo que se conoce como Palestina como en Israel, pero bueno. Hay campos que se abrieron en 1948 y siguen exáctamente igual que entonces. Un emir de los países del golfo gasta más en caridad en un fin de semana en europa que en apoyar la causa palestina, pero bueno. Año 1948. La población de Jordania es mayoritariamente palestina. Actualmente, en 2017, es del entorno del 40%. Y son vilmente odiados por una ahora mayoría poblacional que les desprecia por lo que son, los judíos del mundo árabe, porque, afirman, que descienden de los filisteos. La causa palestina no es la causa de los palestinos, sino usarles como ariete contra Israel. Y es que entre 1948 Judea y Samaria (transjordania) y Gaza (Egipto), hasta 1967, pudieron haber edificado los árabes un estado palestino, y no quisieron. Preferían echar a los judíos al mar …

Resulta curioso que se hable de refugiados, pero se obvie que entre 1948 y 1967 casi un millón de judíos tuvieron que salir de sus casas, históricas casas, en los países árabes en el norte de áfrica. Recordemos que el Islam primero rezó en dirección a Jerusalém por imitación a los hebreos … y para cooptar gente de esa fé, claro está. Cuando se vio fracasado, se optó por otra zona. Mahoma nunca pisó Jerusalém, pero como era ciudad santa de las otras religiones del libro, ellos también, como religiones abrahamicas. Simplemente con ir a ver las estadísticas del imperio otomano en el siglo XVIII uno es capáz de ver la nula relevancia que tenía, y eso que el califa era el cabeza del islám suní. Olvidos voluntarios, como el hecho de que reivindicar la capitalidad sobre Jerusalém Este para Palestina es un sinsentido, porque no se ha dado en ninguna otra parte del mundo.

Hasta 16 países, hasta el año 1980, tuvieron su embajada en Jerusalém. Que significaba eso? Nada? Reto a los países que digan que eso no tenía significación a que trasladen su embajada en EEUU a Chicago o Los Ángeles, y la de China a Shangai. Si no es necesario tener su embajada en la que consideran la capital del país, que practiquen con el ejemplo en otros países. En los únicos casos en que una capital dividida lo ha sido de más de un estado, ha podido ser la Viena, que no se dividió Austria, o la Berlín de postguerra, tras 1945, pero los alemanes (occidentales), a quienes los soviéticos no quisieron dejar acceder, pero los aliados entraron de todos modos, pusieron su capital en un lugar más defendible. Y es que, qué es Jerusalém Este? Los límites que resultaron de la guerra de Independencia? Fruto de la casualidad? Eso no es serio …

Seguramente la guerra más importante fue la de 1967. Hubo guerras en 1948, 1956, 1967, 1973 … la guerra en Líbano en los 80, la primera intifada en 1987 … así hasta los acuerdos de Oslo. Es interesante porque, del otro lado, la OLP, que primero estuvo en Judea y Samaria, luego se traslada a Jordania, de donde es expulsada en 1970 (recuerden, septiembre negro, y recuerden Munich 1972), y luego se fueron a Líbano, de donde fueron expulsados a finales de los 80, hasta irse a Túnez, donde estaban cuando se constituye la Autoridad Nacional Palestina en 1994. Su causa ni ellos eran queridos, sino como arma contra Israel. Que es curioso, el panarabismo y el panislamismo después, siempre han dicho que no era posible una unificación árabe con Israel en medio. Imaginen que en 1948 se hubiera dicho que no era posible la unificación europea debido a que no estaba Suiza, que no había sido conquistada por el III Reich, que tenía muchos secretos (entre ellos el bancario) y que era un estado opaco … y raro. Absurdo verdad? Pues no era posible la unidad árabe, por la existencia de Israel. Había que eliminarles. Y de eso fue la guerra de los 6 días.

Si no hubiera disparado primero Israel, hubiera sido Egipto. El inicio de la guerra le pilló al jefe de la aviación egipcia sobrevolando el Sinaí, observando in situ las opciones de ataque. Y es que las opciones eran evidentes. No, la partición no es la de 1948, hay otra antes, más importante, pero, eso para más adelante. En 1948 los árabes no quisieron el plan de la ONU. No reconocieron a Israel. Y atacaron. Y les dijeron a los árabes residentes, oigan, salgan de sus casas, que no queremos daños colaterales. Les echamos al mar, y entonces podrán volver y ocupar no sólo sus casas, sino las de esos advenedizos hebreos también. No importa que en el siglo XX y XXI si alguien ha cuidado e impulsado el desarrollo en el desierto ha sido Israel. Arabia Saudí hizo un intento de agricultura, pero se ha cargado los acuíferos, posiblemente para siempre. Los árabes no están tristes por la derrota de 1967 por ser injusta la chifladura de echar a los judíos al Mar, o bravatas del estilo “la semana que viene comemos en Tel Aviv”. Lo están porque no consiguieron sus objetivos. Y en este “juego” lo hacen ambas partes. Es por ello que un acuerdo incompleto es mejor que un desacuerdo. Es más permanente, pero para eso, hay que reconocer y respetar al otro.

A Jordania, en junio de 1967, se le dijo que no se metiera. Que era una guerra entre egipcios y hebreos. Radio Egipto les transmitió información falsa. Y Jordania empezó el ataque en Jerusalém conquistando el cuartel general de la ONU. Israel respondió. Y obtuvo Jerusalém Este, y Judea y Samaria. Jordania se llama así por el río Jordán. Así de asentado en la historia está el país. Pero, bueno. Que es Jerusalém Este? En las postrimerías de la guerra de independencia de 1948, los judíos de la capital que luchaban por sobrevivir en un cerco casi absoluto, en el borde del alto el fuego propiciado en la ONU, vieron como una vía de abastecimiento de suministros se podía mantener. Y aquellos barrios, occidentales, que pudieron aguantar, se mantuvieron dentro del estado hebreo. Pero, como fué esa delimitación, pudo haber sido cualquier otra. No es sano ni productivo que una ciudad sea capital de más de un estado, porque esa solución, no se ha dado nunca. Y si fuera buena, habría ejemplos. Y no los hay.

1921. Es interesante recordar que tras la Primera Guerra Mundial, se hicieron muchas promesas. Algunas se cumplieron, otras no. Ninguna se cumplió del todo. Muchas estaban cruzadas y solapadas. Kurdos, hebreos, árabes … y dentro de estos, muchas facciones. Siempre han sido muy tribales. Hasta los años 30 del siglo XX no hubo unificación en Arabia, bajo la dinastía de Saud, que al controlar Medina y Meca, reclamaron el papel de liderazgo espiritual, como árabes (cosa que no eran los otomanos) de los Suní. La declaración Balfour no se cumplió, sino en parte. Y en 1921 se hizo una partición en el Mandato Británico. Hay quien hoy habla de conspiraciones para alterar las fronteras de Oriente Medio, en especial, sionistas. Dicen. Olvidando que esas fronteras apenas tienen un siglo, y en parte, diseñadas por el acuerdo Seyks-Piccot. El mandato francés se dividió entre Siria y Libano, pero eso … se habla mucho menos. El judaísmo tiene más sitios de culto en la hoy Jordania que en Israel, pero eso se obvia. En 1921 se produjo, también, el acuerdo Weizman-Faisal. Que, seguramente, debieran ser hoy las fronteras internacionales de los dos Estados que acordaron, y que hoy reconoce la ONU.

No es la primera vez que EEUU reconoce, siquiera de manera implícita, que la capital de Israel es Jerusalém, aunque si la primera vez en que parecen decididos a actuar en consecuencia. Israel es, por ahora, y a falta de un estado kurdo, la única democracia en la zona. Árabes y Musulmanes participan en las elecciones, tienen su ciudadanía, sus derechos y deberes, e incluso, se alistan y combaten en el ejército hebreo. Progresivamente, la democracia hebrea ha ido mejorando. Es el único país de la zona donde un Primer Ministro en ejercicio, por unos actos de corrupción, siquiera de 10 mil euros, puede ser detenido e ir a prisión. Incluso el jefe de Estado puede ser acusado y destituído. Una Justicia independiente. Y una potencia industrial y tecnológica al nivel de Sillicon Valley, y con fuerza en empresas participadas en índices como el Nasdaq. Como dijimos, sin Israel, el progreso hubiera desaparecido. Mejor dicho. No hubiera aparecido. Veamos lo ocurrido en el Líbano. En 1947 eran mayoría maronita cristiana. Los cambios demográficos y políticos, y el uso y abuso como base contra Israel, desde los 80, han convertido en un Estado sin Estado. O con estados dentro del estado, como Hezbollah, brazo de Irán en la región. Es el mejor espejo donde mirarse, para los que quieren hacer boycott a Israel. Y que no se lo harán, jamás, a ningún país árabe. Comprobado.

La resolución 242 de 1967 habla de fronteras estables y seguras. Es un requisito para la solución de dos estados, que es una opción que puede ser la solución. Eso sí, depende autores, entre la frontera palestina y el mar, apenas hay 15 kilómetros de distancia en algunos tramos, como en torno a Haifa. Y la historia no es benigna con según que cosas. Es noticia cuando Israel responde, pero no cuando cáen los cohetes “caseros” (comprados a Irán, e introducidos en Gaza, por ejemplo, a través de túneles excavados bajo la Línea Filadelphia) hacia Sderot. Israel, defendiendo a sus hijos, ha desarrollado cosas como la cúpula de Hierro. Pero aún así, hay bajas hebreas. Y no es para nada esas cosas que les acusan, como Aparheid y tal. Miren sino el status de los palestinos en Jordania. Sin ir más lejos. De lejos, los palestinos y árabes, prefieren Israel a la OLP y la ANP. Sin duda, el futuro pasa por compromisos, pero sin ser compartidos, difícilmente podrán ser fronteras seguras. En 1981 Israel tuvo que volar un reactor en Iraq. En 2007 tuvo que hacerlo en Siria. Porqué? Desde 2003 Siria e Irán tienen un acuerdo de defensa mutua contra “agresiones”. Y de manera hipócrita (pues una fatwa lo prohibía) Irán desarrollaba el arma atómica. Y Siria inició el camino … hasta que Israel se lo impidió. Si, ellos son la única potencia atómica de la región. Pero, no temas de quien tenga 250 almacenadas, sino de quien quiere sólo una. Y ese era el plan de Siria. Y lo es de Iran, por ahora en barbecho.

Israel tiene derecho a existir, y a su histórica capital, que es Jerusalém. Sólo existe una alternativa, que sería la de ciudad internacional, pero, también, se ha podido ver como ha terminado esos experimentos, ya sea en China con las concesiones, en Danzig entreguerras, en Tánger … se puede intentar, pero es complicado. También Berlín tuvo un alto comité interaliado, y la historia está para aprender, sin duda no para justificar el futuro. Tampoco para la llamada Jerusalém Este, que, no es sino el Este de Jerusalém, una sóla ciudad, santa para las 3 religiones abrahámicas del libro, pero bajo soberanía Israelí, hebrea. Todo tiene causas y consecuencias. Les dolió a los árabes lo de 1967? Seguro. Pero el uso de ese hecho es una mera justificación. Como así? Porque las “fronteras” de 1967 eran con Jordania y Egipto. No hicieron nada por construir una institucionalidad, elementos jurídico políticos, de una entidad palestina. Al contrario de lo que hicieron los judíos, de manera ilegal y clandestina, eso sí, entre 1921 y 1948. Y es que, se nos olvida los progromos y represiones contra judíos bajo el mandato, o la limitación del libro blanco de 1939, el año del inicio de la Segunda Guerra Mundial, en el que ocurrió la Soah. Memoria, es importante.

Si se rompe el status, como por ejemplo, pueden ser los acuerdos de Oslo de 1993, las fronteras podrían volver a ser las del acuerdo Weizman-Faisal. Si, Faisal era el amigo hachemita de Lawrence de Arabia. El judío Weizman acordó, con harto dolor de su corazón hebreo, que los límites de su patria serían los que vemos hoy día en el Jordán. Limitativo acuerdo, pero que daba satisfacción a las partes. Y es que, en los acuerdos, siempre uno deja parte de su ser, para que el futuro pueda ser compartido. Repudiar los acuerdos de Oslo podría, legítimamente, a cortar suministros a la ANP, disolverla, y enviarla de vuelta al exilio. Israel siempre ha sido leal con la ANP, incluso cuando esta le ha pedido cortes de suministro contra Gaza, cuando ha estado regida por Hamás, el otro brazo de Irán en la región. Puede haber consecuencias, porqué no? Si no se quiere negociar, sino a todo o nada, blanco o negro, si todo lo que hagan unos va a considerarse satánico, y lo de los otros beatífico, sin buscar siquiera el bien común y la estabilidad de esta región del mundo, entonces, la unilateralidad se convierte en un imperativo bilateral. Ambas partes pueden actuar, y que sea la fuerza la que decida. Ese fue el principio antes de los acuerdos de paz firmados con Israel por Egipto, Jordania y otros. Ser conscientes de que lo que se puede perder es mucho mayor que lo que se puede ganar, si se ponen demasiadas cosas encima de la ruleta, a la espera de que la bola cáiga en el rojo o en el negro.

Oh, noble y perseguido pueblo judío, enfrentado a matanzas y progromos por toda Europa (y parte de Asia, bajo la ignominia zarista, sea blanca o roja), que por las noches más aciagas de la Edad Media debía refugiarse tras los muros de sus guettos, que sufrió el destierro y el oprobio por miles de años, se reconoció, por fin, en los versos de Jerusalám de Oro, en cuyos propósitos, afirmaba que la capital hebra se encontraba, conceptualmente, vacía, y aspiraba a ser llenada con sus hijos, el retorno del hijo pródigo, al regazo de su Madre, Jerusalém. Sin duda es un acto de justicia, de derecho (sin que los demás renuncien a los suyos, o a sus reclamos), que la soberanía de Israel sobre su capitál se vea firmemente reconocido. Y la prueba evidente de esto, es que la reacción ha sido mínima, comparando con otras circunstancias recientes. El mundo, se puede decir, más allá de declaraciones puntuales, lo ha asumido, en una realidad poliédrica en la que la lucha fratricida de siglos entre sunís y chiís (con base a la herencia de Mahoma, y con raíz en los primeros califas del Islám) se encuentra en ebullución entre sus dos máximos exponentes, Arabia Saudí e Irán. Realidad poliédrica, geopolítica, relaciones internacionales. Nada es por casualidad, y el futuro puede pasar por un reconocimiento implícito de esa democracia, potencia tecnológica … y potencia en hidrocarburos.

Ah, un último elemento. No olvidemos que el origen de Jerusalém de Oro, esa canción que se hizo popular en 1967, es un “plagio” de una nana tradicional vasca, y es que el pueblo vasco, y sus instituciones, apostaron por la independencia del pueblo judío en la forma del Estado de Israel. Ahora el mainstream es otro, por desgracia, pero el proponente en la ONU en 1948 para el acceso de Israel fue … el embajador soviético Andrey Gromyko. Y los kibutz, el Mapai … no olvidemos que los gobiernos vienen y van, y estar contra las actuaciones de un gobierno es legítimo. Ser sanamente crítico es saludable, pero los instrumentos y las herramientas de los pueblos hay que defenderlos con independencia del uso que se dé. Cuestionar la herramienta por su uso favorece al adversario. Y hay muchos intereses cruzados, como siempre. Es por ello que, tanto la canción hebrea como la nana vasca, solapadas, cruzadas para la historia, sirvan al mismo propósito, defender el futuro de la criatura más débil e indefensa, como pueda ser una niña o un niño de pocos meses, o como un estado que, tras dos milenios de ser despojado de su tierra y de su historia, vuelve a ella, para no desaparecer jamás ya de la faz de la Tierra. Y que tiene en Jerusalém no sólo su capital, sino su símbolo de existencia, persistencia, y pervivencia.

<<Una paz diplomática no es la verdadera paz. Se trata de un paso esencial en el proceso de paz que conduzca a una paz real. Ningún gobernante árabe tendrá en cuenta el proceso de paz serio, siempre y cuando sea capaz de jugar con la idea de conseguir más por el camino de la violencia. Creo que es mi responsabilidad como primer ministro de Israel a hacer lo que se puede hacer para aprovechar las oportunidades únicas que tenemos por delante para avanzar hacia la paz. No todo se puede hacer mediante un acto. Tenemos que pensar de forma diferente, ver las cosas de una manera diferente. La paz requiere un mundo de nuevos conceptos, nuevas definiciones. Usted no hace la paz con los amigos. Lo haces con enemigos muy desagradables. Creo sin embargo, que la paz es alcanzable con independencia de los árabes, la sociedad o el gobierno.>> (Yitzhak Rabin)

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