UNA REFLEXIÓN SOBRE SOBRE EL CHAVAL DE LA BALLESTA

UNA REFLEXIÓN SOBRE EL PREOCUPANTE ACONTECIMIENTO DEL CHAVAL DE LA BALLESTA

-Artículo de opinión de José Luis Gómez Fernández

tablilla
Texto en cuneiforme impreso sobre tablilla de arcilla. Babilonia. El cuneiforme es una de las primeras expresiones escritas reconocidas, continente de educación que empieza a ser transmitida de forma no oral y permite acumular conocimiento

Aún la consternación permanecerá por algún tiempo en nuestro interior. Son muchas las causas que compiten entre sí por el protagonismo de una explicación inexplicable de la conduzca execrable de un chaval de 13 años que llevó a cabo lo que, al parecer, rondaba en su cabeza hacía algún tiempo. ¿Cómo y de qué manera puede habitar en la cabeza de un adolescente, aún sin formar, una idea semejante?

Y por si fuera poca la herida que ha causado en nuestros corazones el hecho en sí, se nos dice que es ¡inimputable”, ¡!! Pero, por dios!!! ¿ dónde anida el sentido común? Quiero saberlo, quiero saber a qué atenerme racionalmente.

“Inimputable”, dicen los textos de la ley, mientras es aún mayor nuestra indignación en no sé qué rincón de nuestra alma.

Como profesor, conozco muy bien el percal que se cierne en nuestras escuelas, institutos y universidades todos los días.

A partir de este interrogante, surgen varias derivadas de responsabilidad: la jurídica, la penal, la escolar, la social, la neurocientífica (alguien añadiría también, la psicológica, no porque sea un plus a la científica, sino porque es la moda al uso y lo políticamente más suave a la que todo el mundo parece recurrir como comodín sin más esfuerzo adicional para explicar cualquier cosa).

La Psicología, además de ser la cenicienta hermanastra que arrastra el polvo de las demás disciplinas, ha sido encumbrada a rango de estrella desde el día en que se introdujo en la Universidad española en los años setenta a imitación de Francia y cuando el Ministerio de Educación español situó en un Departamento ad hoc como Orientadora de la Enseñanza y, por ende, de la Educación. Desde ese instante y como por arte de magia, los Centros de Orientación psicológica proliferan en todos los Centros escolares e Institutos con el etiquetado de gabinete de orientación educativa, que padres y alumnos asocian a apoyos a jóvenes con problemas de toda índole: falta de motivación, desajuste emocional, inadaptación escolar etc…, cuando es la psicología misma, como “totum”, la que selecciona a priori y cree saber de antemano quiénes son los buenos y los malos alumnos.

Según esto, y como si, de una vez por todas, se hubiera dado con la clave de la solución de los problemas de los jóvenes mediante estos gabinetes de orientación, los problemas debieran de haber desaparecido de las aulas. Y, sin embargo, no es así; ¿por qué? Porque esos gabinetes no sirven para nada; más bien, y presuntamente, sirven para crear mala conciencia en alumnos y profesores y tapar otras muchas cosas. La mejor orientación la debe dar el profesor que sabe estar a pie de obra en cada clase y con cada alumno en grupo, no en visita solitaria y periódica a un despacho. Pero esto, claro, acrecienta los problemas para la administración y para la selección de los buenos profesores, siempre con el marchamo de independientes y críticos. Esto, el SISTEMA no lo digeriría.

Dicen los clásicos latinos que la “educación” es “quod terra educat”, es decir, lo que produce la tierra. Suele mencionarse a Cicerón cuando se habla de cultura como cultivo del alma.

Está en boca de casi todo el mundo que se atreve a opinar sobre educación que su misión es formar, cuidar, criar, estimular, crecer y producir lo que ya, de algún modo, hay allí en ciernes (terra) dentro de ese ser humano que llamamos niño, adolescente, joven o adulto, porque todas las etapas son igualmente susceptibles de ser educadas bajo todas esas acciones. “Quod terra educat”, lo que produce la tierra, se decía entre los romanos, es lo que crece y aflora a la superficie.

¿Nos imaginamos a un maestro entrando en una tierra yerma que se dispone a cultivar sin más herramientas que las del arado romano?; ¿por dónde empezará su trabajo? Tal vez por seleccionar las malas hierbas, arrancarlas, sofocarlas en el fuego, y a continuación abrir el surco en la tierra disponiéndola para recibir la semilla. Lo urgente, lo primordial, es saber reflejar en la retina de la inteligencia las redes sociales que envuelven nuestra vida. Ramón Cendoya el otro día hablando de educación en Tve decía que nuestros jóvenes de hoy son la prehistoria de la educación del mañana.

Esta reflexión nos lleva como de la mano a analizar la sociedad que tenemos y que nos tiene maniatados en las redes sociales y en la rapidez con que se suceden los hechos sin apenas advertir ni disfrutar la riqueza de su historia en la que se desenvuelve el marco del hombre y su educación.

Cada vez veo menos gente leyendo un libro en el metro o en el banco de un parque. Sí veo, sin embargo, el ininterrumpido piticlineo de un móvil en la mano.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.