¿QUÉ ES LO QUE MUEVE HOY AL MUNDO EN LA VIDA?

¿QUÉ ES LO QUE MUEVE HOY AL MUNDO

EN LA VIDA?

Por José Luis Gómez Fernández

Si suponemos, a modo de imaginación, que las edades históricas, como los vagones de un tren, se suceden en línea continua y nosotros vamos en ese tren, vemos como en una película desplegarse ante nuestros ojos la Edad Antigua, la Edad Media, la Edad Moderna y la Edad Contemporánea, al igual que las edades de nuestra vida desplegada en la infancia, en la juventud, en la madurez y en la senectud.

Es bien conocida la presentación sistemática de la historia dividida en edades concatenadas, sin apenas cuestionarnos la conexión interna que define sus contornos. Sin embargo, si reparamos en ello, vemos cómo una historia no es concebible sin que un pensamiento la desentrañe y la conexione.

Hegel en su “Filosofía de la Historia” hace mención a esta cuestión al bautizar a Oriente como Edad Antigua, a Grecia-Roma como Edad Clásica, a Germania en su alianza con el cristianismo como Edad Media, y a Lutero en la liberación de la decadente Iglesia de Roma como Edad Moderna.

Pensadores como Burkhardt, Brentano, Spengler, Toynbee, Marx, Augusto Comte o S. Agustín han contribuido con su visión de los hechos históricos a decidir etapas que han caracterizado por siglos la idiosincrasia de los pueblos en sus vidas.

Burkhardt ha buscado desentrañar los movimientos históricos en tres polos como acicate: El Estado, la Religión y la Cultura.

Brentano, en los impulsos económico-políticos, además de los culturales-religiosos y científico-tecnológicos.

Spengler, en la “La decadencia de Occidente”, proporciona una visión de la historia sin teleología alguna que nos incline a pensar más allá que en un movimiento en la vida predominantemente cultural (culturas, de diez siglos de duración que, como si de organismos independientes se tratara, nacen, crecen, se desarrollan y mueren).

Toynbee, en su “Estudio de la Historia”, a través de la comparación de las grandes civilizaciones, intenta llegar a las claves de su génesis, el punto álgido en su desarrollo y su desintegración con la caída de Imperios; como por ejemplo en su génesis fueron los estímulos de los países duros, las civilizaciones detenidas, (polinesios, esquimales y nómadas), el impacto del Islam sobre las cristiandades, el crecimiento (la sociedad y el individuo, las dos fuentes de la moral y de la religión de Henri Bergson), y el colapso de las civilizaciones manifiesto en la caída del Imperio Romano.

Marx, en su visión de la historia, conocida como “materialismo histórico”, ese pensamiento para desentrañar la conexión histórica entre las edades gira en torno a la fase final: la abolición de la lucha de clases (que se correspondería con una edad que rebasaría la historia por defecto de la esencia misma de esa historia.

¡Que sorpresa más curiosa encontramos aquí (Marx era judío) en la coincidencia con la historia del cristianismo!

“Aparecerá el hombre nuevo con una nueva historia”, frase que parece ronronear en las lecturas bíblicas del Antiguo y Nuevo Testamento.

¿Dejaremos de ver una similitud en este punto con la aparición del cristianismo y la Nueva Jerusalén al final de los tiempos?

Augusto Comte, ¿qué ha hecho con los tres estadios?:

A) teológico

B) metafísico y

C) positivo

Sino situar nuestra infancia, nuestra juventud y nuestra madurez como etapas del conocimiento hasta la plenitud humana mediante la implantación de la ciencia bajo una Ley de unificación de la dinámica y la estática social.

Yo leo aquí una creencia fundamentalista en la ciencia que terminaría por ser la Gran Religión de la Humanidad en la Edad Contemporánea.

S. Agustín: ¿cómo es posible que un hombre del convulso siglo quinto con una obra como “La Ciudad de Dios” atravesara toda la Edad Media hasta nuestros días con una influencia tan grandiosa?

La Ciudad de Dios fue concebida, a raíz de la caída del Imperio Romano, como idea teológico-histórica que cristalizaría como historia de la Iglesia, y ésta como Historia Sagrada donde tiene lugar la salvación del hombre, mediante la promesa de la venida de Cristo y su resurrección para juzgar a vivos y muertos en la fase final de esa historia individual y social de las edades.

La verdadera historia del hombre en S. Agustín se asemeja, como revolución transhistórica, a la historia de Marx, como revolución comunista.

José Luis Gómez Fernández;

-Colaborador y miembro del consejo de administración de Liebanízate

Correo electrónico: ( jlgdez15@yahoo.es )

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.